Martí y los retos de hoy

Martí y los retos de hoy

Por  Raudel Roque Rodríguez - 

El anuncio realizado por los presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de Estados Unidos de América, Barac Obama, sobre la intención de restablecer relaciones diplomáticas entre ambas naciones, es considerado por muchos analistas el suceso político más importante en lo que va de siglo y buena parte del siglo pasado.

El hecho y sus repercusiones ya han sido tratados en numerosos espacios de la radio, la televisión y la prensa escrita. Sin embargo me surge la inquietud de indagar en el pensamiento martiano, en busca de aquellas claves que nos permitan comprender con mayor alcance la nueva realidad.

Cuba continúa siendo un país bloqueado, y la política de pies secos y pies mojados, así como la Ley de Ajuste Cubano no van a cambiar en el futuro inmediato según se dio a conocer hace pocos días en La Habana. Una inconsistencia que responde a viejos intereses dilucidados por el Maestro hace más de cien años.

El nuevo escenario, -que si bien no es peor que antes de las negociaciones-, tiene como plazas principales el ciberespacio, los medios de comunicación y el desmontaje de la historia patria. Todo ello con el fin de hacer creer que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Intentos que bien mirados son un espejismo que algunos, ebrios del poder norteamericano, se empeñan en colocar ante nuestros ojos, pensando que los cubanos renunciaremos a la independencia primero a filo de machete y finalmente con la Revolución triunfante de 1959.

El cambio en sentido general es positivo. Sin embargo ante la nueva realidad: la defensa de la cultura nacional, el fortalecimiento de la familia, la participación ciudadana y establecimiento definitivo de la escuela como centro cultural de la comunidad, constituyen -a la luz del pensamiento martiano- premisas fundamentales para preservar lo logrado hasta hoy y consolidar el proyecto revolucionario de prosperidad, justicia, equidad.